Guardado en: illustration & manga
“Cartoon Modern. Style and Design in fifties animation” Amid Amidi
y dentro tiene cositas como estas
“Cartoon Modern. Style and Design in fifties animation” Amid Amidi
y dentro tiene cositas como estas
Dolor
de
cabeza
hoy no doy para más
Que pasaría si Saul Bass hubiera diseñado los títulos de crédito de Star Wars?
No sabeis quien es Saul Bass? Mal vamos…
algo por aquí
Hoy, saltando de blog en blog he descubierto una cantidad de ilustradores fantásticos. Se nota que tengo morriña que necesito un aliciente…como una caja de acuarelas nueva y unos lápices bonitos…
la cosa empezó por Gipi, que ya lo presenté anoche. Él nos recomienda a Bastien Vives que es amigo de…Emmanuel y de Renaud Angles. Perdiéndome entre ellos he llegado hasta aquí
Luego me he acordado de Auladell y de que siempre tiene un montón de ilustradores linkados…como Sonia Pulido, Carmen Segovia o Violeta Lópiz . Ésta última tiene los links muy ordenaditos con unos dibujos. Por ellos he saltado a Valerio Vidali y de él a Camilla Engman una mujer que no tiene otra cosa que hacer que dibujar, tomar cafés con leche y pasear con su perro….y quedar en una cafetería con mi misteriosa doble inglesa.
Como Camilla no tiene links…se los debe haber dejado entre cafés y cafés he vuelto a la Lópiz….y así un ratito más.
Ahora me voy a desayunar por enésima vez en esta mañana.
No hay nada como que tus jefes se olviden de darte trabajo.
Hoy, por casualidades de la vida, he descubierto a Gipi.
Tendría que haberlo descubierto mucho antes, pero más vale tarde que nunca. Me he propuesto hacerme con todo el material que tenga publicado.
Yo, que creía que no había vida después de Corto Maltés voy y me encuentro con este ilustrador italiano que cuenta unas historias muy … muy… cotidianas?
Su blog está lleno de cositas
-Una recopilación de imágenes de sus álbumes publicados
-Varias ilustraciones para otros proyectos


Su estilo me recuerda mucho al de Pablo Auladell, en ambos las historias están manchadas de melancolía.
A Gipi lo publica en España la editoria Sins Entido
a Pablo Auladell - por si también pica el gusanillo- lo publica Edicions de Ponent
Para todos aquellos a los que Japón les sugestione las palabras sexo, niñas, desnudos, violencia, kistch, colorines y Pikachu, están de suerte porque la Fundación Miró de Barcelona en su Espai13 ( aclárense ustedes con el link señores) ha organizado un ciclo de exposiciones bajo el título Kawaii! Japón, ahora.
Esta noticia es vieja, viejísima, lo sé, pues el ciclo de exposiciones se inauguró el 21 de Septiembre del 2007. La publico ahora porque en su momento me negué a proporcionar publicidad de semejante engendro, y ahora directamente paso a denostarla.
Esta exposición, como todas aquellas exposiciones pseudo-culturetas que tanto abundan últimamente viene a confirmar una vez más, que la producción con fines culturales en este país nuestro está a la misma altura que el nivel educativo. Por los suelos.
Estamos ante una exposición que fomenta el tópico de los tópicos y que en sí propiamente poca cosa aporta o aportará a lo largo de los montajes de los 5 autores japoneses que presentan (2 de los autores ya expusieron antes de navidades). El planteamiento de la exposición absolutamente insulso demuestra que todo es más de lo mismo y que efectivamente Japón es lo que casi todos creen que es, y como casi todo el mundo lo cree no merece la pena profundizar en ello.
Por otro lado todos aquellos que se conforman y realmente creen en esta visión pop, kistch, naïf y absolutamente analfabeta estarán encantados de la vida porque podrán coleccionar estampitas como cuando eran pequeños coleccionaban los cromos de los dibujos animados japoneses.
A ella asistirán en procesión tanto los aficionados al manga, los amantes de la cultura japonesa en busca de algo que pueda rellenar el vacío de conocimientos que tienen, los gafapasta que pueblan Barcelona, diseñadores gráficos a la última moda, devoradores de La Guía del Ocio y algún que otro despistado que pasaba por allí.
Y todos ellos saldrán igual que entraron, igual de ignorantes pero el doble de convencidos de que realmente Japón es eso, y esto es lo que realmente importa, convencernos a nosotros mismos en un gesto de onanismo puro y autoafirmación que, realmente, estábamos en lo cierto.
Sinceramente podrían ahorrarse el dinero que cuestan estos montajes y destinarlo a arreglar las goteras de la Fundación Miró.
por si a alguien todavía le sigue interesando la exposición, una reseña aquí