japanizeme


para una cosa que me sé (obou?)
Julio 6, 2007, 10:46 pm
Guardado en: historia, literaturas

recuerdas ayer?

Libro I,7 -2

Hijo de Prometeo fue Deucalión. Éste reinaba sobre las regiones próximas a Ftía, se casa con Pirra, hija de Epimeteo y Pandora, que fue la primera mujer a quien los dioses dieron forma. Cuando Zeus determinó la destrucción de la raza de bronce, Deucalión, por consejo de Prometeo, construyó un arca y, disponiendo dentro de ella lo necesario, se embarcó en compañía de Pirra. Zeus hizo caer desde el cielo una copiosa lluvia e inundó la mayor parte de la Hélade, de manera que perecieron todos los hombres, excepto unos pocos que se refugiaron en las cumbres de las montañas más próximas. Entonces se partieron también las montañas de Tesalia y todas las regiones, a excepción del Itsmo y el Peloponeso, quedaron inundadas. Pero Deucalión, después de ser transportado en el arca a través del mar durante nueve días y otras tantas noches, tocó tierra en el Parnaso, y allí, desembarcando al remitir las lluvias, ofreció un sacrificio en honor de Zeus, protector de la huida. Zeus, enviando junto a él a Hermes, le otorgó que tomara lo que deseara y él escogió poseer hombres. Como Zeus asintiera, cogió unas piedras y las lanzó por encima de su cabeza, y la piedras que lanzaba Deucalión se convertían en hombres, y las que lanzaba Pirra, en mujeres. Por eso metafóricamente se llamó al pueblo “laos”, de “laas”, ‘piedra’.

Apolodoro.

Biblioteca Mitológica

CLIII

Deucalión y Pirra

Cuando se produjo esta catástrofe, que nosotros llamamos diluvio o desbordamiento de las aguas, todo el género humano pereció salvo Deucalión y Pirra, que huyeron al monte Etna, que se dice es el más alto de Sicilia.

Como no podían vivir a causa de la soledad, pidieron a Júpiter o que les diese humanos o que les afligiese con la misma calamidad. Entonces Júpiter les ordenó arrojar piedras detrás de sí. Las que tiró Deucalión se convirtieron en varones, las que tiró Pirra, en mujeres.

Higinio.
Fábulas.



sorpresas te da la vida
Junio 7, 2007, 6:17 pm
Guardado en: cine asiático, encuentros fortuitos, frikismo, historia, japonismes

el emule a veces me depara sorpresas inesperadas.

Hace poco intentando ver Piratas del Caribe 3 (que le voy a hacer, me pone el capitán Sparrow) acabé viendo el documental “Stealing a Nation” sobre las Islas Chagos y como Inglaterra en los años 70 echó a 2000 indígenas de sus casas y sus tierras, condenándonos al exilio, para así poder alquilar ese archipiélago a los Estados Unidos, para que pudieran montar su base militar más grande fuera de territorio yankee. Se trata, para más inri, de la base americana desde la que se realizaron los ataques sobre Afganistan e Irak. Actualmente, a pesar de que la cámara alta del Reino Unido les dio la razón a los exiliados de Chagos n el 2000 y se les permitió el regreso a sus casas…el arrendatario debe ser lo suficientemente persuasivo como para que la Reina firmara un decreto real mediante el cual se revocaba la sentenciade la camara…y así están todavía, haciendo apelaciones (imagino que así estarán hasta el 2016, momento en que vence el contrato de alquiler). En fin…el documental entero lo podeis ver en el youtube…el asunto no es moco de pavo ya que lo que hizo el Foreing Office fue declarar a un pueblo (nación) entero como “población flotante” o “temporeros” sin ningún vínculo especial al terreno…se basaron en eso porque decían que la mayoría de los indígenas no llevaban más de 3 generaciones viviendo en las islas. Os imaginais eso aplicado a la población Catalana? No quedaba ni Cadod-Dovida.

Pero en fin, la sorpresa de hoy era algo más …dejemoslo en que era diferente. Y es que mientras yo esperaba ver Dororo me he encontrado con dos japonesillas algo borrachas. Para mi sorpresa estaba ante un video porno amateur japones. Y yo que soy de naturaleza curiosa, y genética guarrindonga, lo he visto.
Al principio me ha aterrado la posibilidad de que fueran menores, pero luego he visto que estaban creciditas y rozaban los 20 años y seguramente los pasaban. El morbo del asunto es que eran más bien feuchas y tonticas y el tipo era un mandón con cámara. Así que ha empezado a decirles subios la falda, enseñad las braguitas, ahora daos la vuelta, volveos a subir las faldas, y las chavalas entre risas y tal pues iban haciendo.
Señoras y señores, después de ver este documento, no entiendo como no se han extinguido los japoneses. Y es que las tías se prestaban al juego con un ánimo y una alegría propias de un caracol que ha sufrido uma apoplegía. Sosas, aburridas. Y el tío, haz esto, haz lo otro… que parecía un doctor diciendo: “inspire, expire”.
Pero qué han hecho? La mayoría del video consiste en posturitas estáticas que me han recordado a “La Llave” de Tanizaki…el chico debía ser estudiante de ginecología en prácticas, porque les ha mirado el chirri bien mirado.
Una vez leí que las japonesas se definen a si mismas en el sexo de la siguiente manera “maguro” o “hitode”…es decir, atún o estrella de mar. Atún si se quedan quietas y con los brazos junto al cuerpo, o estrella de mar, si se espatarran y se quedan quietas.

Pues a estas dos no sabría como clasificarlas, porque lo han hecho con las botas puestas, las bragas colgandole de una pierna y la falda puesta, todo petición del tipo, que se las da de fetichista.
No me mal interpreteis, no ha sido un trío, primero ha sido una, y luego la otra, vaya a ser que la cosa se desmadrara y la cámara sufriera daños… Decir que una de ellas gemía como un caniche apaleado es ser suave…
y él??…que puedo decir de un tipo que estaba más preocupado por conseguir un buen ángulo con la cámara que otra cosa? que ha necesitado muuuuuuuchos minutos de metraje y mucha ayuda (de las dos a la vez, en esta ocasión) para que aquella cosica que daba penica se alegrara un poco…

En fin, me ha bajado mi líbido menos 5 puntos…voy camino del celi-bato a este ritmo.



filant prim
Marzo 1, 2007, 4:10 pm
Guardado en: historia, japonismes, literaturas

continuando con lo anterior, si introducimos la figura de Eiji Yoshikawa en su contexto, muchas cosas se aclaran.

Solo hay que mirar su fecha de nacimiento y defunción 1892-1962. Toda su obra fueron novelas de caracter histórico o revisiones de relatos tradicionales.

digo yo, ¿se puede deducir de aquí, que la mayoría de sus obras estaban “bañadas” de caracter nacionalista mítico-místico? Es cierto que se pueden escribir novelas históricas sin ser nacionalista, o derrotista, o lo que sea.

Sin embargo tenemos que tener en cuenta el hecho de que desde la restauración Meiji la Cultura y la Religión fueron politizadas, y todo estaba al servicio de la Nación. Se revisaron y se recuperaron (y los que no se inventaron) leyendas y mitos sobre los orígenes del Japón, del mismo modo que se inventaron nuevas ceremonias de la recién nombrada religión estatal, el shintoismo (religión que en un principio, no merecía, casi, el nombre de religión, porque se trataba basicamente de un conjunto de creencias y de rituales animistas, muy ligados con las cosechas, y la naturaleza). Después de todo, en esta misma época, fue cuando se inventó la adoración y veneración suprema de la figura del Emperador, cosa que actualmente se acepta como tal, pero que nunca fue una cosa real.

Hablo sin mucho fundamento, porque no he leido nada de Yoshikawa, pero digo yo, no sería posible que fuera, al fin y al cabo, un producto comercial más de la publicidad nacional y del espíritu japonés que se dió durante este periodo y que continuó incluso hasta después de la ocupación Americana?(eso no quita su calidad como escritor).

—prometo que el próximo post será más light —



aclarando dudas
Marzo 1, 2007, 3:50 pm
Guardado en: historia, japonismes

no me gusta que la gente se quede fuera de la conversación, perdida o desorientada. Al menos cuando estamos todos “en familia”. Así, que, a pesar de mi pereza “faré uns centims” (pequeña explicación) y con grandes trazos, de los Satsuma y los Choshu.

Como ya sabeis en el Japón “pre-Imperialista”, había un Emperador y un Shogun. Shogun era un cabecilla militar, que ejercía el gobierno, y el Emperador era más bien un lider religioso, una especie de Papa, figura simbólica. La dinastía de shogunes más conocida por nosotros, los ignorantes occidentales, es la de los Tokugawa, que gobernaron durante el periodo de Edo (aproximadamente 1600-1867), nombre que recibía la capital en ese momento (Tokyo). Vale, ahora empecemos.

Esto no siempre fue así, ni fue todo tan claro, entre militares todo es una cuestión de tensiones y de enfrentamientos. Japón antes de esto había sido un conjunto de reinos cada uno gobernado por su propio Clan, en pugna constante por conseguir el poder sobre los otros. Las edades de la historia de Japón reciben el nombre de los diferentes Clanes que lo gobernaron. Durante 1475 al 1605 se vivió un periodo constante de guerras y luchas por conseguir el poder que acabó con la subida al “trono” del Clan Tokugawa y a la vez con la unificación de Japón, al ser sometidos los demás clanes.

Unos de los clanes que salieron perdiendo fueron los Satsuma y los Choshu, situados al suroeste del archipiélago. Se trataban de unos clanes muy fuertes, poderosos, con un buen ejército, y capaces de hacerle frente al Shogun. A pesar que después de la subida al poder de los Tokugawa estos clanes “tuvieron trato preferente”, es decir, no estaban tan sometidos como los otros, el resentimiento, la frustración y la mala leche siguieron ahí. .

Cuando en 1854, después de la llegada del Comandante Perry, el Shogun Tokugawa no tuvo más remedio que abrir fronteras, la crisis interna se desató. Estos clanes del suroeste, vieron en este acto un síntoma de debilidad, y veían con muy malos ojos la llegada de más y más occidentales, y la posible “desintegración de la nación” (jejejeje). De este modo, se montó una especie de golpe de estado para derrocar al Shogun, utilizando al Emperador como excusa y a la vez como figura simbólica del alzamiento. Si el Emperador era el salvaguarda de la cultura y la fe japonesa, debía actuar para salvar al país de las zarpas de occidente. La “intención” de estos clanes, era derrotar al Shogun y restaurar todo el poder de nuevo en las manos del Emperador. Así se desató una guerra civil entre ambos bandos, los defensores del Shogun, y las Tropas Imperiales (no, Tom Cruise no estaba). En 1867, el Shogun Tokugawa se rinde, y acepta la propuesta de “Gobernar Japón a través de un consejo de señores feudales”.

Esto era muy bonito en la teoría, pero dificil en la práctica. Los Satsuma y los Choshu, estaban ahí para hacerlo dificil. Fueron los Clanes de Satsuma y Choshu, o mejor dicho, los provinientes de estos clanes los que actuaron activamente en la creación de la Cosntitución Japonesa, los que adoptaron el modelo “prusiano” y los que formaron el ejercito.

A pesar de todas las reformas que se hicieron, y el caracter “progesista” de crear una Constitución, de la abolición del sistema de Castas, del establecimiento de la propiedad privada, y la eliminación de Monopolios, la mayoría de las reformas fueron siempre de caracter económico, y siempre dirigidas a poder hacer frente al mercado Occidental. En si la Constitución eran una cosa muy vaga, no muy clara, que acababa por establecer que el Emperador poseía soberanía absoluta. A pesar de que existía un Parlamento y se creaban partidos políticos, estos no escogían a los ministros, y los que tomaban las dicisiones eran la élite burocrática (principalmente provenientes de Satsuma y Choshu). Finalmente también se estableció que las Fuerzas Armadas debían obediencia al Emperador.

Con el anterior cuadro no queda muy claro quien mandaba realmente, pero entre lineas se puede entender que los que realmente cortaban el bacalao, eran los burócratas y sus influencias. Es decir, Satsuma y Choshu.

Por poner una figura, presentaré al general Yamagata, originario de Choshu, de familia samurai. Había viajado por Europa, conocía Occidente, aceptaba la modernización de Japón (quizá porque entendía que era algo inevitable) pero era consciente de que no debían permitirse que las ideas occidentales “minaran” los valores tradicionales. Solo le faltaba declararse de centro. Japón, le debe a él la creación de las Fuerzas Armadas.
Estableció el ejercito nacional basado en el reclutamiento, eliminando de este modo el privilegio de la casta samurai de ser los únicos con derecho a llevar espada. Desde 1873, todos los hombres japoneses sanos debían servir al ejército durante 3 años y 4 años más en la reserva. La mayoría de la población masculina aprendió a leer y a escribir en el ejército, y lo que leían era básicamente propaganda nacionalista y libros sobre ética samurai. Se les enseñó que no debían cuestionarse las políticas imperiales, ni mostrar juicios personales, el Emperador era la cabeza, y ellos las extremidades.

Ya os podéis imaginar el resto.

(dicen que la influencia de los de Satsuma y Choshu en la política -y economía, porque es lo mismo- japonesa todavía existe)