japanizeme


otras penumbras
Abril 29, 2008, 8:15 pm
Guardado en: fotografía, japonismes, literaturas

“nuestros antepasados empezaron delimitando en el espacio luminoso un volumen cerrado con el que hicieron un universo de sombra; luego confinaron a la mujer al fondo de la oscuridad, porque estaban convencidos que no podía haber en el mundo, ningún ser humano, que tuviera la tez más blanca”

Tanizaki “El Elogio de la Sombra” 1933

imagen: Hanawa Gingo, Complex Image 1935



la blogocosa y el absolutismo japonés
Diciembre 2, 2007, 11:08 pm
Guardado en: fotografía, frikismo, japonismes | Etiquetas: , ,

hace unos días el Sr. Arrebatos nos presentaba la siguiente foto de Nadav Kander

ese mismo día nuestra exhibicionista preferida (lease Dadanoias) nos presentaba la serie Dream Girls del mismo autor.

Pues yo, no seré menos, y me quedo sin lugar a dudas, con la campaña que hizo para Absolut Vodka en Japón.

Dii

El making off, videos, descargas y otras informaciones gráficas se pueden ver enteritas en la web de dicha campaña absolutmetropolis donde una vez pasado la pregunta de rigor sobre si somos mayores de edad nos regalan una visita en coche por las calles y autopistas de Tokyo City…no nos quejaremos…

nogi

por si quereis más…. en youtube también hay videos del making off

fascinante el de Mary Honda



penumbras II
Mayo 7, 2007, 7:19 pm
Guardado en: fotografía, japonismes, literaturas

hagamos una prueba:

“por muy blanca que sea una japonesa, en su blancura hay como un ligero velo”

“aunque estas mujeres, para no ir a la zaga de las occidentales, se unten con pintura blanca espaldas, brazos, axilas, en una palabra, todas las partes del cuerpo expuestas a la vista, no consiguen borrar el pigmento oscuro que subyace en el fondo de su piel. A pesar de todo, se le adivina, como se puede adivinar una impureza en el fondo del agua clara vista desde muy arriba. Es una sombra negruzca, como una capa de polvo, que se aloja entre los dedos, en el contorno de la nariz, alrededor del cuello, en el hueco de la espalda.”

“en cambio, en antaño, tanto en los palacios como en los lugares de asueto, la costumbre exigía techos altos, pasillos amplios e inmensas salas de varias decenas de esteras, lo que implica que en aquellos edificios, a cualquier hora flotara una estancada oscuridad de ese tipo, similar a una bruma impenetrable. Y nuestras gentiles damas chapoteaban en ese caldo espeso y negro en el que estaban hundidas hasta el cuello.”

“Pero lo que más me llama la atención es su famoso lápiz de labios azul-verdoso con reflejos nacarados. En nuestros días ni siquiera las geishas de Gion los siguen utilizando. Pero de todos modos, no podríamos comprender su poder de seducción si no nos representamos el efecto de ese color a la incierta luz de los candelabros. Nuestros antepasados aplastaban deliberadamente los labios rojos de sus mujeres bajo ese empasto verde-negruzco, como incrustado de nácar. De esa manera arrancaban todo ardor del rostro más radiante. Piensen en la sonrisa de una joven, a la vacilante luz de una linterna, que de vez en cuando hace centellear unos dientes lacados de negro de entre unos labios de un azul irreal de fuego fatuo: ¿puede uno imaginarse un rostro más blanco?”

Texto: “El Elogio de la Sombra” Tanizaki Junichirö 1933
Fotografías: Nojima Yasuzo (tomadas entre 1931 y 1933)

ver también penumbras