la turista un millón


mis teorías / mis tonterías
Mayo 25, 2009, 11:00 am
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Hoy lo comentaba, aunque la cosa se quedó a medias.

Efectivamente, si Harry el Sucio se jubilara y pasara por sus peores momentos de próstata sería sin lugar a dudas, Clint Eastwood en Gran Torino.

Peeeeeeero, lo que no tanta gente sabe es que si juntas a Harry el Sucio con Disney, y lo agitas en una coctelera de Pixar, sale, sin lugar a dudas: Up.

fíjense, que hasta mantienen la pareja racial, y el chico que acompaña al viejete es “oriental”.



se nos murió un ruiseñor
Diciembre 23, 2008, 3:18 am
Archivado en: cine



you know how to whistle don’t you?
Abril 24, 2008, 6:18 pm
Archivado en: cine

dedicado a Portorosa

vale

quizá alguien necesite verlo de un modo más claro. Entiendo que algunos sean reticentes a las películas en blanco y negro. Que tal en dibujos animados¿?

bueno, tampoco es tan complicado. Una vez más. Pensad que hasta Bugs Bunny lo entendió a la perfección.



el tiempo
Marzo 27, 2008, 8:54 pm
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Dolor

de

cabeza

hoy no doy para más

Que pasaría si Saul Bass hubiera diseñado los títulos de crédito de Star Wars?

No sabeis quien es Saul Bass? Mal vamos…
algo por aquí



cine de estar por casa
Marzo 24, 2008, 11:36 pm
Archivado en: cine, frikismo

Los Deseos Humanos de Fritz Lang laten al son de una locomotora. Los planos y las secuencias de imágenes de trenes, vías, engranajes, paisajes a velocidad de vértigo, son el leiv motive de esta película de pasiones, celos y deseos púramente humanos. El chacachá del tren es en esta ocasión no la melodía de una cancioncita frívola si no un bombeo de pulsaciones que hacen moverse a los hombres. Cada vez que un personaje toma una decisión un tren pasa a lo lejos con su silbido y su ruido atronador, el tren que pasa delata una oportunidad perdida. Cada decisión que tomamos destruye la posibilidad de tomar otras, y nos dirige a una dirección diferente Y a otras decisiones. Y así sucesivamente.

Cada decisión pretende responder a un deseo. Qué es lo que deseas? Trabajo, reconocimiento, libertad? Dinero? Una mujer hermosa? Y el tren vuelve a pasar.

Qué es lo que temes perder? Tú trabajo? O Tu mujer?
Y el tren vuelve a pasar.

La escenografía es puramente americana, y los personajes puramente americanos. Una rubia imponente que se casó para buscar un mundo mejor y acabó aburrida en un pueblo solitario en que lo único que hay son trenes que pasan. Un soldado que viene de la guerra de Corea, que sólo espera volver a casa, y hacer su vida, recuperar la tranquilidad que vivió antes de irse. Un hombre casi viejo, casado con una chica guapa, que odia a su jefe, y aspira a más. Una muchacha recién salida de la adolescencia, que ya casi es mujer y que suspira por un soldado que la sigue tratando como una niña. Los unos se desean a los otros, cruzándose y superponiendose las pasiones.

Si se mascara más la tragedia podría ser una obra de Tennessee William. Pero hay que reconocer que se queda un poco corta. Y concede la posibilidad de redención. Será culpa de Emile Zola…

Pero eso, la escenografía es puramente americana, pero el montaje es prácticamente Futurista. Esa recurrencia una y otra vez a la imagen de la máquina, a la velocidad, al ruido, al martilleo eterno. Los trenes son un personaje más, que compiten en pantalla con el resto de estrellas.

Glenn Ford es el soldado que regresa de la guerra, alegre y risueño, sin pocas aspiraciones “ir a pescar, y una vez al mes ir al cine”. Se pasea por escena conduciendo unos enormes trenes, el gran falo de acero, el macho alfa –como diría Luri.

Gloria Grahame es la mujer aburrida, pero lo suficientemente abnegada como para salvarle el culo a su marido para que recupere el puesto de trabajo que ha perdido por broncas. Labios perfilados, pechos grandes y puntiagudos. Ella es la hembra alfa- todo deseo, que ve como los trenes pasan frente a su casa. Y su marido cada días es más gordo y más borracho. Si ella hubiera cogido otro tren… si no hubiera pasado de largo.

No hay pueblo, en ese mundo de deseos, todo gira alrededor de las vías del tren, hay casas y la gente vive dentro, pero no se sabe como se agrupan unas con otras. Sólo hay vías, raíles, almacenes y depositos de mercancías, casetas destartaladas. Un bar. Y otra vez interior de una habitación. Y luego la ciudad, que es donde se escapan, o donde van a soñar. La ciudad es algo que se ve al otro lado de la ventana. Pero tampoco les pertenece.

Es una lástima, la película se queda corta. Podría ser mucho más. Y con lo poco que es, lo mucho que se le saca…

Los Piratas y DefCon2 — Quiero hacerte gritar