la turista un millón


Higiene Social
mayo 27, 2011, 6:30 pm
Archivado en: arte occidental, catalanidades, españolismos, la barcelona negra

Reabro, vuelvo, no me he ido.

Estos días he levantado la nariz de mis libros, de mis fotocopias, me he apartado de mis textos y de mis imágenes de época porque mis titulares, mis excusas, mis discursos, esos que leía, esos tan tan viejos, han ocupado la realidad actual.

Yo que leo periódicos antiguos, de antes de la guerra civil, y me encuentro con la misma mierda – con perdón y sin perdón también- en la prensa y en la televisión.

Equipo de Orden y Limpieza

Señores, en nombre de la limpieza en este país se han hecho muchas barbaridades. Y Barcelona es experta. Porque Barcelona le gusta presumir de ser una ciudad limpia.

Y en nombre de la prevención, se han saltado los derechos civiles y sociales más elementales. Porque en nombre de la prevención se establece el estado del terror.

No nos engañemos, son los mismos discursos de siempre.

Limpieza y prevención. ¿Qué es limpieza y prevención? Es lo mismo que se decía en 1933 cuando progresitas y conservadores del gobierno de la 2ª República aprobaban y ponían en marcha la Ley de Vagos y maleantes, para justificar las detenciones gubernativas heredadas – y aceptadas- de la época de la Dictadura de Primo de Rivera.

Era una cuestión de limpieza. Ellos limpiaban los Barrios Bajos de Barcelona. El Barrio Chino, lo limpiaron a base de bien. Y la Torratxa y San Andreu. Una ley inventada para detener a la gente que no tenía trabajo porque eran vagos. ¿Os suena? Porque hay que diferenciar a los trabajadores honrados de esos que se aprovechan. ¿Os suena? Porque el problema del paro era la inmigración ¿Os suena? Porque siempre es mejor que se vuelvan a su casa ¿Os suena? Porque los murcianos eran portadores de enfermedades ya erradicadas en Barcelona ¿Os suena? Porque era una cuestión de orden y civismo ¿Os suena? Porque sus costumbres bárbaras rompían la tranquila convivencia de los ciudadanos honrados ¿os suena?

Ya sabemos lo que significaba la limpieza en el Franquismo. Pero qué es esta limpieza democrática? Qué son estos discursos de sofistas de medio pelo? Qué es este adoctrinamiento de las masas? Qué es esta manía en hacerlo todo por mi propio bien?

Por nuestro bien? O por el de ellos? Este padre-estado me está abriendo una úlcera. Tanto cinismo despótico en nuestro nombre es vomitivo.

Ante la higiene y la limpieza yo reclamo la nausea y la mierda.

Porque prevenir, significa prepararse para lo peor y evitar que se creen situaciones que podrían llegar a ser peligrosas.

Y eso en mi pueblo es terrorismo de estado.

La prensa y el gobierno, en una campaña conjunta de criminalización de las protestas visten de enemigo público número uno todo aquello que pueda alterar la paz y el correcto funcionamiento del día normal y ordenado.

Urbanidad y Civilización… que tanto tiene que ver con Urbs y con cívitas

Pues vale. Y la Polis? Y la Política? ¿Dónde está la política?

Se nos trata como niños …pues exigimos nuestro derecho a la pataleta. Al llanto y a la indignación.

No sé yo, si es que leo últimamente demasiados textos anarquistas, o que me gusta demasiado la Oda Nova a Barcelona de Maragall…

Esclata la mort de tes vies rialleres
en l’aire suau:
esclata impensada, i segura i traïdora
com altra riallada escarnidora…
Riallades de sang!
El fang dels teus carrers, oh Barcelona!
és pastat amb sang.

“El barro de tus calles, Oh Barcelona! Está amasado con sangre.”

Que resurja el mito de La Rosa de Foc. Que vuelvan a subir las columnas negras.

Por mí, ya pueden empezar a quemar las imágenes y las iglesias de la nueva sociedad y las de la vieja que todavía están enquistadas. Podrían, por ejemplo, empezar por el Campo del Barça. Y señores. Que acaben prendiéndole fuego al Parlamento.

Y que no quede nada.

NADA.

¿No quieren limpieza? Pues que arda.

Porque el fuego es lo que más limpia. Lo más purificador.

Decían, como crítica, que estos niños que se indignan esgrimen la excusa de la superioridad moral y de la pureza. Pues sí. Como en todas las llamadas a la Revolución la lucha se hace en busca de una moralidad que se considera perdida y una pureza contaminada. Puede sonar naif. Pero todas las luchas tienen un toque de naif, es la inocencia de los inocentes.

Y el fuego es purificador. Y atroz.

Y por mí ya pueden empezar a quemarlo todo. Y que no quede nada.

Y sobre las cenizas ya hablaremos.

Pero que arda.




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