Si hay algo peor que encontrarse en el metro con una excursión de estudiantes de instituto es encontrarse con una excursión de estudiantes de instituto italianos.
A la estupidez crónica congenita de esa edad hay que sumarle la bravuconería italiana, que es algo así como un +20 en la escala de decibelios y tonterías múltiples.
Las chicas que empiezan a ser conscientes de su sexualidad y carecen de filtros, miran con descaro a los hombres del metro, y con gestos torpes y todavía infantiles se cuchichean entre susurros y grititos más propios de una rata de ciudad que de un humano. Tienen la cara llena de granos, no saben maquillarse, y desconocen los que significa “combinar colores”. Los chicos, asombrados por su repentino cambio de voz, parece que necesitan hacer saber al universo entero sus nuevas cualidades vocales y vocean y gritan y emiten sonidos guturales más propios del hombre de las cavernas que de un anodino hombre del s. XXI. Son todavía más torpes que las chicas, con sus cuerpos más a medio hacer, rozando casi la obesidad, y el gesto baboso y grasiento. A estos adolescente les sobra grasa y les falta cerebro. El futuro de la humanidad resumido en un vagón de metro.
Odio el instituto. Odié mi época de instituto, y la seguiré odiando el resto de mi vida. Si hubiera durado un año más aquella tortura, yo habría salido de allí convertida en una sociópata.
(paro y bebo agua, respiro hondo).
Odio el instituto.
Si hay algo peor que encontrarse con una excursión de estudiantes de instituto italianos, es encontrarse con una excursión de estudiantes de instituto italianos acompañados de una monja.
24 Comentarios hasta ahora
Deje un comentario
Deje un comentario
Línea y párrafo se rompe automáticamente, direcciones email nunca se muestran, permitido:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>



Tú estás muy mal, ¿eh, Celia?
¡Mira que decir esas cosas que tantos hemos pensado tantas veces!
Comentario por Portorosa Marzo 25, 2008 @ 6:44 pmRelájese, usted, hágame el favor.
Buenos Días Sr. de Portorosa?
Comentario por lacelia Marzo 25, 2008 @ 6:46 pmUn colacado?
Vale. ¿Tiene usted algo para mojar?
(Jo, jo)
(Perdón, perdón…
Comentario por Portorosa Marzo 25, 2008 @ 8:32 pmjejejeje
por aquí tenemos melindros, buñuelos, brioches y cruasanes
y un hambre terrible porque parece ser que hoy todo el mundo ha decidido no salir a almorzar…
no me haga pensar en comida!!
Comentario por lacelia Marzo 25, 2008 @ 8:35 pmClaro, tampoco yo me he traído mi tentempié (?) de media mañana; se ve que es la falta de costumbre (ya sabes, 10 días…).
Comentario por Portorosa Marzo 25, 2008 @ 8:46 pmte odio, te odio y me pongo roja por dentro….
Comentario por lacelia Marzo 25, 2008 @ 8:54 pmAsí ya me derrito, y me doy por vencido, ¿ves?
Comentario por Portorosa Marzo 25, 2008 @ 9:17 pmNo debería usted sr. de Portorosa permitir que su hija utilice armas de mujer fatal… qué hará cuando sea adolescente???
Comentario por lacelia Marzo 25, 2008 @ 9:19 pmNo sé. Comeré en su mano, eso seguro (ahora, aunque no se lo crea, todavía me resisto y me planto como padre).
Comentario por Portorosa Marzo 25, 2008 @ 9:22 pmahí duro, usted puede!!!
Comentario por lacelia Marzo 25, 2008 @ 9:25 pmCon ella no hace falta ser nada duro.
No puedo decir lo mismo de otras…
(Jo, jo, otra vez, que es como se ríen los hombres cuando hacen estos chistes de hombres.)
Comentario por Portorosa Marzo 25, 2008 @ 9:28 pm¬¬….
(eso es la mmirada de soslayo que ponen las mujeres cuando no entienden el humor de los hombres…
Comentario por lacelia Marzo 25, 2008 @ 9:39 pmBueno, este chiste no era muy de entender; era el típico comentario de machote imbécil
Comentario por Portorosa Marzo 25, 2008 @ 9:40 pmjajajajajaja
no sé que me hace más gracia si lo de machote, o lo de imbécil…
(este es humor de Celia cuando tiene hambre)
Comentario por lacelia Marzo 25, 2008 @ 9:43 pmLos machotes suelen ser imbéciles, esto va casi siempre unido, creo yo.
Claro que, como no trabajo, puedo pasarme la tarde comiendo, si quiero.
Comentario por Portorosa Marzo 25, 2008 @ 9:46 pmyo esta tarde también trabajo, sniff….
Comentario por lacelia Marzo 25, 2008 @ 9:51 pmy además hoy me toca comer sola… creo que acabaré en el japonés de abajo…y mira que no me gusta nada…
También yo como solo, como casi a diario.
¿No será que no le has dado la oportunidad que se merece a la cultura japonesa? ¿No será desconocimiento, Celia…? ¡Aaaaaay!
Comentario por Portorosa Marzo 25, 2008 @ 9:53 pmno, es que el japonés de abajo es más bien mediocre…
aysh, Porto, me pilla usted siempre, cuando me da por hablar por hablar…
Comentario por lacelia Marzo 25, 2008 @ 9:56 pmCelia, lo lamento, sé que esto estaba siendo para usted como un soplo de aire fresco en ésa su apretada jornada, pero he de irme. Me gustaría quedarme, pero me queda media hora y debo dejar zanjados unos asuntos.
Atentamente suyo, se despide,
Comentario por Portorosa Marzo 25, 2008 @ 9:59 pmP.
En fin…
qué le vamos a hacer
hasta la próxima
Siempre suya,
Comentario por lacelia Marzo 25, 2008 @ 10:00 pmDoña Celia.
¿Hay algo peor que un vagón lleno de pubertos italianos pastoreados por una monja?
Comentario por bandala Marzo 26, 2008 @ 1:01 amSí lo hay. Haber pasado tres años de tu vida en una secundaria (instituto) de mujeres.
Odio la secundaria. El dia que pueda iré a prenderle fuego, a poner una bomba, o ambas cosas.
¿Ves que sí hay algo peor?
¿Pero se puede saber porque la pasaron tan mal? A las mujeres es difícil entenderlas, a los catorce están rebosantes, con todas las malas intenciones del mundo encima, queriéndose comer el mundo de un bocado y 10 años después se quejan amargamente, me dan risa.
Yo si disfruté la época de secundaria, fue genial, estar enamorando cada 20 minutos y sin problemas de conciencia, ni preocupaciones de nada o de repente sufriendo por cosas sin importancia. Es genial.
Comentario por Into Marzo 26, 2008 @ 6:18 amYo a los catorce estaba rebosante de mala leche Into. LLevaba el pelo corto y botas militares. Vestía como un chico, y tenía el gran honor de ser considerada la lesbiana de la clase por la sencilla razón de que no me enamoraba cada 20 minutos ni me gustaba ningún adolescente grasiento de mi clase…queda dicho que menos aún me gustaban las niñas…
odio el instituto
lo odio lo odio lo odio lo odio
ahora me siento mucho mejor…
por dónde iba?
Ah, seguro que Into era un ligón en el instituto…
Comentario por lacelia Marzo 26, 2008 @ 8:22 am¡Celia!, ¿Acaso has tenido una catarsis? la verdad tanto como ligón, pues no, porque no me hacían mucho caso, mi problema fue siempre ser el mas chaparrito de la clase, y acá en México a las mujeres por lo general les gustan mas altos que ellas, supongo que no les interesaba traer un llavero de pareja, pero no me desanime nunca por esas cosas, ya sabes “amor trompetero, cuantas veo cuantas quiero”, por cierto, a mi es esposa tampoco le interesan esas diferencias de altura, me saca como 7 cm sin tacones. ¿No esta mal verdad?, Jajajaja.
Comentario por Into Marzo 26, 2008 @ 9:31 am