los señores de negro están las plazas y calles más transitadas de Tokyo. Tienen las cejas depiladas y los dos últimos botones de la camisa abiertos. Los señores de negro fuman tabaco bajo en nicotina y buscan.
la prostitución es ilegal en japón, pero en este país de antiguas tradiciones los hombres gustan de tener acompañantes, chicas guapas que se sienten a su lado, que les rían las gracias y con las que tomar unas copas. Chicas a las que acariciarles las rodillas cuando están cerca y susurrarles cosas al oído, y quien sabe, quizá algo más, pero eso queda fuera del menú.
El postre es un extra poco común en este país.
Por eso los señores de negro buscan y paran a las chicas en medio de la calle. Las buscan guapas, aregladas, y japonesas. Las paran, las cogen del brazo y les dicen algo así cono: Quieres ganar mucho dinero? e insisten, mucho.
Lo hacen incluso a plena luz del día. Y a nadie parece importarle, solo a las chicas a las que agarran, porque si una japonesa está siendo acosada por un señor de negro, nadie a su alrededor hará nada para sacarla del apuro.
Y es que…los señores de negro trabajan para los clubs de chicas de compañía, y esos clubs de chicas de compañía son regentados, por unos señores de gris, que no fuman tabaco light precisamente…
Hoy caminaba por Shibuya, acababa de salir del metro, delante de mi una chica bajaba la calle, no era especial entre la multitud, a parte de ser casi tan alta como yo, al llevar tacones destacaba un poco más, era delgada y caminaba decidida. Antes de llegar a mi altura, un tipo fumando en una esquina, que tenía un movil en la mano, se le ha acercado en dos zancadas rápidas, y la ha cogido del brazo hasta hacerla girar 90 grados, la chica ha forcejeado un poco, pero él seguía hablándole y tirandole del codo, ella intentaba seguir caminando hacia delante…yo medio empujada por la corriente de gente los he acabado sobrepasando, he tenido tiempo de girar la cabeza y a 5 metros la veía todavía a ella intentando llegar a la estación, y a él, enganchado a su codo intentando que ella le hiciera caso.