Guardado en: narcisismos
hoy me he levantado y he pensado
bonjour tristesse
y es que es cierto, lo que me temía ha pasado. Estoy entrando en un lento, suave, y asqueroso ciclo depresivo. He llamado y he avisado que hoy no iré a trabajar al bar, estoy enferma, es falso, pero es cierto.
He mirado los billetes de vuelta para España… inalcanzables…tendré que buscarlos de otra manera…
Se acaba el tiempo del proyecto, pero el proyecto, es una idea mental que me provoca pesadillas y poca cosa más. Es decir, no existe. O al menos, yo lo veo así.
Se acaba el dinero, poco a poco, he decidido quitarme del chocolate del starbucks…quizá de ahí me falta la serotonina.
Echo de menos, y no echo de menos.
Me asusta Barcelona. Y Tokyo me hastía.
No tengo hambre. No tengo sed. No tengo nada.
No leo, a duras penas escribo algo que me guste.
He tenido clase con Gabilondo San, y me ha dicho que no puedo irme de Japón, que se quedaría sin profesora de Español, y he estado apunto de escupirle “no me pagas tanto como para quedarme”.
He ido a comer con el Gallego, hemos tenido conversaciones de besugo, pero me he reído un poco, porque como siempre hemos acabado hablando de sexo. Yo le he confirmado que no he catado carne japonesa, y él me ha mentido y me ha dicho que no ha catado carne japonesa. Iluso. Me aburro.
He ido al médico, obligándome a mi misma.
Pensaba, me medicará, me sumirá en un mar de antidepresivos, de esos que me como a pares, volveré a tener mi sonrisa artificial, de drogadicta socialmente aceptada, volveré a soñar menos, a pensar menos, a ser más otra cosa, y menos yo.
También me medicará contra la alergia, volveré a tener sentido del olfato y del oído.
Pero no, hoy es sábado y el médico está descansando.
Y he pensado “hijos de puta, no me extraña que perdiérais la guerra”.
Luego, me he ido al Laboratorio.
Depués de todo, que es lo peor que me podía pasar, llevo casi un mes sin poner un pie delante del ordenador, delante del proyecto.
Aquí estoy.
Fingiendo que trabajo.
Por lo menos estoy aquí.
Y todavía no fantaseo con el suicidio (sólo con el homicidio múltiple)
P.D. Los cerezos en flor me deprimen.




