Todavía recuerdo el día que le enseñé a mi padre lo que era el messenger y un email. Ahora es el terror de las divorciadas sudamericanas, el terror de los powerpoints horteras y la pesadilla de los gifs animados.
Mi madre ya le ha prohibido que le envíe según que cosas al mail del trabajo. Claro, que eso no evita, que mi madre, por otro lado, me sature el correo de mails en cadena, de powerpoints de chistes, y afortunadamente de vez en cuando, alguna cosa con tíos buenos.
Y luego está El Niño. Mi hermano. Que a sus casi 22 años seguirá siendo siempre, el niño. Igual que yo a mis …(jejeje, no los diré) sigo siendo la niña. Mi hermano es una especie de McGuiver, pero a lo pratense. Es decir, como el neng del Buenafuente, pero sin tanta muletilla y un poco más ilustrado. Porque después de acabar mecánica, mi hermanito, orgullo familiar y héroe de la mitad de mis amigos, ahora estudia Filosofía.
Pero yo simplemente estaba perreando por internet, sin pizca de sueño, cuando caí, que quizá esa página le interesaría a mi hermano, y fui a decirselo por el messenger. Pero no estaba. Entonces vi que mi padre estaba conectado (como siempre) y se me ocurrió preguntarle: -Está el niño en casa?.
Quien me iba a decir que esas palabras iban a desencadenar lo que desencadenaron. Una escena a lo Berlanga. Todo fue muy rápido y comprimido.
Papa: Sí que está el Niño. Y la Mama.
Yo: Ah, vale, no es que le buscaba para comentarle una cosa en el messenger…
Papa: espera que llamo a la Mama.
Yo: no la llames, no hace falta
Papa: Sí, que pongo el Skype
(nunca, nunca, enseñeis a vuestros padres el poder del Skype)
En ese momento me enchufa el Skype, y cualquiera cuelga a su propia madre el teléfono, y yo ahí, aguantando el tipo.
Mama: Hola mi hija, como estás cariño?
Yo: Bien mama, por aquí
(de fondo se escucha a mi padre llamar a gritos a mi hermano)
Mama: Qué has cenado hoy?
Yo: Una hamburguesa y patatas con un huevo frito
(de fondo sigue sonando la voz de mi padre llamando a gritos a mi hermano)
Yo: Dile que deje al Niño, que no hay prisa que ya se lo diré luego
Mama: Deja al niño no le llames
Papa: está despierto ahora viene
Mama: Está despierto ahora viene
Yo: Dejad al niño que la tendremos…
Mama: Has ido a la universidad?
(mi padre de fondo sigue llamando a gritos a mi hermano, se escucha la voz de mi hermano de fondo también gruñendo algo)
Yo: No mama, hoy no.
Papa: Ya viene el niño, está aquí, está despierto
Niño: Como coño no voy a estar despierto si has entrado a gritos al cuarto?
Mama: Has ido a correos a por el paquete que te envié?
Yo: Todavía no mama
Niño: Se puede saber que quieres¿?
Yo: …tío, lo siento, que te quería comentar una cosa de una página web
Mama: Cariño, no lo dejes, que lo mismo se pierde el paquete
Niño: Si ya lo sabía yo, pero es que éste siempre hace igual
Papa: Yo no soy éste, yo soy tu padre
Mama: Cariño estás bien?
Yo: Si….mama, sí, estoy bien
Niño: Bueno, dime lo de la web, no, ya que estoy aquí
Mama: Cariño, estás bien??
Yo: Si, mama, estoy bien. Oye, que luego con la calma te lo digo por el messenger
Papa: has visto? y le das a este botón y le llamas al movil
Mama: Aaaah, y éste?
Yo: Oye, que cuelgo ya, eh?
Mama: Cariño cuidate mucho? envíame algún email, eh!
Niño: Si es que siempre haces lo mismo, para qué me despiertas! no ves que no era importante
Papa: Yo que sé, tu hermana preguntaba por ti, y como hace tiempo que no hablas con ella
Yo: Hasta otra.
y cuelgo.
Creédme si os digo, que esto ha sido como un domingo de paella concentrado en 3 minutos de conversación de ordenador a ordenador, en estéro, por los altavoces, y con toda la familia a voces en el cuarto. Sólo faltaba que sonara el timbre y la perra empezara a ladrar.
En fin. Nunca, le deis a vuestros padres el poder de controlar la tecnología. Empiezan queriendo manejar el mando del DVD y acaban … y acaban con el puto Skype.